Los Doce Pasos de Comedores Compulsivos Anónimos – OA
- Admitimos que éramos impotentes ante la comida, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.
- Llegamos a creer que un Poder Superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.
- Decidimos poner nuestra voluntad y nuestras vidas al cuidado de Dios tal como lo concebimos.
- Sin temor, hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.
- Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de nuestras faltas.
- Estuvimos completamente dispuestos a que Dios nos quitase todos estos defectos de carácter.
- Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.
- Hicimos una lista de todas las personas a las que habíamos perjudicado y estuvimos dispuestos a reparar el daño causado a todas ellas.
- Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado, salvo en aquellos casos en que el hacerlo les perjudicara a ellos o a otros.
- Continuamos haciendo nuestro inventario personal y, cuando nos equivocábamos, lo admitíamos inmediatamente.
- Buscamos, a través de la oración y la meditación, mejorar nuestro contacto consciente con Dios tal como lo concebimos, pidiéndole solamente conocer su voluntad para con nosotros y la fortaleza para llevarla a cabo.
- Habiendo experimentado un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a los comedores compulsivos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.
Las Doce Tradiciones de Comedores Compulsivos Anónimos OA:
- Nuestro bienestar común debe tener la preferencia; la recuperación personal depende de la unidad de OA.
- Para el propósito de nuestro grupo solo existe una autoridad fundamental: un Dios bondadoso, tal como se manifiesta en la conciencia de nuestro grupo. Nuestros líderes no son más que fieles servidores; no gobiernan.
- El único requisito para ser miembro de OA es el deseo de dejar de comer compulsivamente.
- Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afecten a otros grupos o a OA como un todo.
- Cada grupo tiene un solo objetivo: llevar su mensaje al comedor compulsivo que todavía sufre.
- Un grupo de OA nunca debe respaldar, financiar o prestar el nombre de OA a ninguna entidad allegada o empresa ajena, para evitar que problemas de dinero, propiedad y prestigio nos desvíen de nuestro objetivo principal.
- Todo grupo de OA debe mantenerse a sí mismo, negándose a recibir contribuciones de afuera.
- Comedores Compulsivos Anónimos (OA) nunca tendrá carácter profesional, pero nuestros centros de servicio pueden emplear a trabajadores especiales.
- OA, como tal, nunca debe ser organizada; pero podemos crear juntas de servicios o comités que sean directamente responsables ante aquellos a quienes sirven.
- OA no tiene opinión acerca de asuntos ajenos; por tanto, el nombre de OA nunca debe mezclarse en polémicas públicas.
- Nuestra política de relaciones públicas se basa en la atracción más que en la promoción; debemos mantener siempre el anonimato personal ante la prensa, la radio, el cine, la televisión y otros medios de comunicación pública.
- El anonimato es la base espiritual de nuestras tradiciones, que nos recuerdan que debemos anteponer siempre los principios a las personalidades.